Hoy termino esta serie de 5 partes en la que comparto 99 historias que me ocurrieron entre junio y agosto.
Hoy también cierro una etapa de este proyecto, ya que a partir de la próxma semana, el formato y el nombre del boletín será diferente.
También habrán algunos cambios en el blog que explicaré más abajo.
Si no has leído las ediciones anteriores, las encuentras acá:
Sin más que decir, comencemos con las últimas 19 historias.
#81: No más 6 highlights
Hace semanas comenté que quería probar cosas diferentes, y después de casi 43 ediciones escribiendo los 6 highlights de mi semana, sentí que era hora de un cambio.
Por eso empecé esta serie, porque quería explorar otro formato.
Y, como me pasa a menudo, decidir avanzar sin tener un plan claro me terminó mostrando la respuesta.
Desde la próxima semana, el boletín de los domingos se llamará 3² (tres al cuadrado): un formato en el que compartiré 3 reflexiones propias, 3 aprendizajes y 3 preguntas para pensar.
¡Espero que disfrutes el nuevo formato tanto como lo haré yo! ❤️
#82: Cambios en el blog
En los próximos días, el blog también irá cambiando poco a poco para convertirse en un espacio más creativo y multiformato.
Si me lees desde que empecé este proyecto (abril de 2024), probablemente has notado la evolución, no solo en los temas, sino también en el formato, el tono y, sobre todo, en mis inquietudes.
Contar historias es una de mis grandes obsesiones. Y para hacerlo, hay muchos medios. Por eso decidí convertir el blog en un espacio creativo para explorar todas mis curiosidades e intereses.
Además de las clásicas reflexiones escritas y los poemas, compartiré otros formatos: videos, fotografías, ilustraciones, música, notas de mis cuadernos, y cualquier cosa que sienta que vale la pena compartir.
Estoy muy ilusionado con esta nueva etapa.
Y sé que nos vamos a divertir mucho. 🙏
#83: Quién era y quién soy
El 1 de junio envié la edición 43 de los 6 highlights. Después de seis semanas sin escribirla, decidí empezar esta serie de 99 historias el domingo 20 de julio.
En poco más de dos meses he vivido tantas cosas, me han marcado tantos momentos y me han conmovido tantas historias, que me resulta curioso mirar atrás.
Es fascinante volver a esas ediciones porque muestran, con claridad, lo rápido que pasa la vida.
Vemos pasar los días y creemos que nada cambia, pero cuando alejamos el zoom es fácil notar que, incluso en un período corto, hay mucho que cambia, mucho que se aprende y mucho que se vive.
Tener mis pensamientos documentados en el tiempo es muy valioso, ya que es la retroalimentación perfecta para todo mi proceso de vida.
Quién soy hoy es distinto a quién era el 20 de julio; y esa versión, a su vez, era distinta a la del 1 de junio.
¡Gracias por acompañarme! ❤️
#84: Sobre la expresión artística y la contemplación
Otra de las cosas que me obsesionan es el arte; más específicamente, la expresión artística.
Poder descubrir, desde mi propia perspectiva, el mundo de otra persona: sus intenciones, sus emociones, sus dolores, sus experiencias, sus anhelos.
Cuando se hace con intención, contemplar el arte es una experiencia transformadora; activa circuitos neuronales y reconfigura nuestra forma de percibir el mundo.
Es difícil definirlo con exactitud. Lo que sí puedo explicar con facilidad es lo que me hace sentir: que no hay límites, que todo es posible.
#85: Los niños y el statu quo
A veces es necesario romper las reglas, no como un acto de rebeldía, sino como un recurso para encontrar nuevas y mejores soluciones.
Los niños son excelentes en eso, pero la rigidez de los sistemas educativos, e incluso de la estructura familiar, a menudo no les permite desarrollar esa capacidad.
Qué lindo sería que la educación creara espacios seguros donde las y los peques puedan experimentar, cuestionar, desafiar normas y equivocarse.
Qué lindo sería que la sociedad les ayudara a desarrollar pensamiento crítico, para saber cuándo seguir una regla y cuándo romperla para mejorar las cosas.
Qué lindo sería formar a las nuevas generaciones no para que encajen, sino para que cambien el mundo con razonamiento, inteligencia y valentía.
#86: La conciencia y la supraconciencia (Proceso creativo)
En las 48 ediciones del boletín he escrito más sobre la conciencia que sobre cualquier otro tema.
Desde que tengo uso de razón me ha fascinado el cerebro y cómo funciona la mente. Con los años dejó de ser simple curiosidad y se convirtió en casi una obsesión.
Esta pequeña intro sirve para dar paso a las próximas reflexiones en las que detallaré cómo uso los estados de conciencia creativa, profesional y personalmente.
Mi proceso creativo es sencillo, no me gusta sentarme a pensar qué hacer o qué escribir, por eso creé un sistema que, al menos para mí, funciona muy bien.
Temprano en la mañana después de meditar, o tarde en la noche después de cerrar el día, me siento con la mente en calma y una intención clara: captar un mensaje que alguien necesite leer.
Esta conexión con la supraconsciencia, desde que soy pequeño ha sido mi principal fuente de ideas creativas.
Sé que no lo controlo, sé que no me pertenece, no sé cómo ni por qué lo hace…
Solo sé que de esa inteligencia colectiva o superior, es de donde surgen las mejores ideas.
#87: Explorar y reflexionar (innovación y resolución de problema)
En la faceta profesional, hay veces que simplemente sé cuándo algo es correcto y no hace falta pensar mucho.
Pero en muchas ocasiones necesito racionalizar las decisiones y evaluar nuevas ideas para medir su viabilidad e impacto real.
Para estos casos, creé un método que combina la creatividad ilimitada de la supraconciencia para generar ideas, con diferentes modelos mentales de la mente consciente.
Diariamente, tengo reservados en mi calendario dos bloques de 45 minutos, uno para «explorar» y otro para «reflexionar».
La exploración es pura diversión. Como en el proceso creativo, aquí genero nuevas ideas, experimentos, posibilidades. Sin juzgar, sin analizar, dejando que la conciencia fluya libremente.
La reflexión llega al final de la tarde. Ahí la mente consciente toma el control: cuestiona, evalúa, aplica modelos mentales, mide viabilidad e impacto.
Lo que he aprendido a lo largo de mi vida profesional, es que las mejores decisiones surgen cuando estos dos procesos trabajan en armonía, no en competencia.
#88: Intuición e intelecto (filosofía de vida)
En lo personal, mi filosofía es simple: confío 100% en mi intuición.
A diferencia del ámbito profesional, donde mis decisiones afectan a muchas personas, en mi vida personal me permito más libertad.
Puedo jugar, tomar riesgos, dejarme sorprender por la vida. Mi brújula interna rara vez me falla.
Esa voz que me dice «por aquí» o «esto no vale la pena» ha demostrado ser más precisa que cualquier análisis racional.
Pero como también soy una persona analítica, después de un tiempo, me gusta reflexionar sobre esas decisiones intuitivas para ver si estaba en lo cierto. Y casi siempre lo estaba.
Si algo funciona, no lo cambio, por eso confío más en la intuición que en el intelecto.
Porque creo que la vida personal requiere menos estrategia y más conexión con esa inteligencia superior a la que todos tenemos acceso.
#89: Sobre vivir y escribir
Escribir te hace ver lo cotidiano con otros ojos. Todo es una historia en potencia: una pausa, una palabra, un encuentro, un sonido, una luz, una mirada.
Por eso me gusta escribir, porque me obliga a estar presente, y sobre todo, a vivir de verdad.
#90: Sobre la incertidumbre y la flexibilidad
#91: Sobre algoritmos, IA y la filosofía
En tiempos de IA y algoritmos, en lo que la tecnología elige lo que vemos, leemos e incluso pensamos. La filosofía es una herramientas vital para mantener el pensamiento crítico.
Cuestionarlo todo. Pararnos a pensar. Preguntarnos quiénes somos y qué papel queremos desempeñar.
Aprender a distinguir entre realidad y dato, entre modelo y sesgo, entre verdad y alucinación.
Y sobre todo, preservar aquello que nos hace humanos.
Que la tecnología nos haga más libres, no más dóciles. Que los datos nos inviten a cuestionar, no a confirmar, y que nunca olvidemos que los algoritmos predicen, pero solo las personas deciden.
#92: La relatividad del tiempo y la atención
El tiempo es relativo y curioso.
Mientras lees esto, el futuro se convierte en pasado, aunque todo ocurra en el presente.
Curioso, ¿verdad?
Ese presente donde todo converge: el pasado como recuerdo, el futuro como expectativa, y donde siempre es ahora.
Sin embargo, para que el tiempo cobre sentido, necesita atención; porque sin ella, simplemente pasaría sin dejar huella, y seguiría su camino sin rumbo alguno.
El tiempo te da momentos, la atención les da sentido.
#93: Pasión, propósito y significado
¿Qué te hace sentir vivo?
El mundo no necesita más gente dedicándose a cosas que no les apasiona.
El mundo necesita personas que vibren con lo que hacen.
Cuando encuentras eso que te emociona, algo mágico sucede: tu entusiasmo se vuelve contagioso, y tu pasión y alegría inspiran a otros.
Mientras más auténticamente vives lo que te emociona, más impacto positivo generas, muchas veces sin siquiera intentarlo.
El mundo necesita con urgencia seres humanos despiertos, apasionados, vivos.
No te preguntes qué necesita el mundo.
Pregúntate qué necesitas tú para sentirte completamente vivo.
Y hazlo.
#94: Sobre el miedo y el arrepentimiento
Cambiar o probar algo nuevo da miedo.
Mucho miedo.
Pero más miedo da el arrepentimiento.
Tu mente distorsiona tus miedos, los hace parecer más grandes de lo que son en realidad.
Esto solo lo compruebas cuando te atreves a enfrentarlos.
No dejes que te detengan.
Vive de forma que no tengas que lamentar las oportunidades que no tomaste o las historias que no te atreviste a vivir.
Arriésgate cuando sea necesario. Al final, no hay mayor riesgo que no arriesgarse.
#95 Sobre los diarios y los años
Hace 17 años comencé mi práctica de journaling.
2007 fue un año caótico para mí, muchas cosas pasaron al mismo tiempo, y necesitaba ordenar mi mente.
Escribir un diario me dio justo eso.
Poner en papel todo ese ruido interno transformó el caos en algo útil: claridad, autoconciencia y una guía para tomar mejores decisiones.
El journaling se convirtió en una herramienta para expresar lo que no sabía o podía explicar con palabras, para descargar ideas, para identificar patrones, desarrollar mi creatividad y para confrontar mis sombras.
Poco a poco, la rutina de escribir me fue cambiando, y lo sigue haciendo 17 años después.
Muchos de esos cuadernos ya no los tengo, pero lo que aprendí lo llevaré conmigo para toda la vida.
Si quieres conocerte mejor y vivir con más claridad, comienza un diario.
#96: Ojo con estos 3 personajes
Interactuar con tantas personas me ha enseñado mucho sobre la naturaleza humana y los patrones de pensamiento que, sin darnos cuenta, repetimos una y otra vez.
Con los años he aprendido que hay tres personajes con los que debemos tener especial cuidado:
- El machacador: El típico bully interno que te dice que «todo está mal contigo, no sirves para nada, no haces nada bien».
- El aguafiestas: Por más que lo intentes, «hagas lo que hagas, nunca lo vas a conseguir».
- El llorón: «Todo el mundo está en tu contra y tú no puedes hacer nada al respecto».
Cuando logras identificar esas voces y les quitas el poder que les has dado, liberas un potencial que siempre estuvo ahí, esperando por ti.
Al final, no hace falta cambiar las circunstancias. Si cambias las historias que te cuentas, tu vida también empieza a cambiar.
#97: Entorno, relaciones y crecimiento
Más allá de arquetipos como la introversión o extroversión, somos fundamentalmente animales sociales.
Muchas veces lo subestimamos, pero el entorno y las relaciones son los principales catalizadores de nuestro crecimiento o estancamiento.
Porque la grandeza, en sus múltiples formas, raramente surge del aislamiento. Tiene su origen en conexiones profundas y significativas que nos desafían, inspiran y transforman.
#98: Lección de otra vida
En 2018 mi vida era muy diferente, trabajaba en una gran tecnológica, y ayudaba a diferente startups a escalar sus negocios.
Un día, revisando internet me econtré con un twitter que quedó grabado en mi mente.
Best most useful advice I EVER got was from Jim Watson (DNA discoverer) over tea at his NYC apartment. 3 words, 2 meanings.
— Josh Wolfe (@wolfejosh) January 31, 2018
AVOID BORING PEOPLE.
La traducción:
El mejor y más útil consejo que me han dado en la vida me lo dio Jim Watson (descubridor del ADN) tomando té en su departamento de Nueva York. Tres palabras, dos sentidos (en inglés):
EVITA A LA GENTE ABURRIDA o EVITA ABURRIR A LA GENTE.
7 años después sigo pensando que, en efecto, es un consejo fantástico.
#99: Y como cierre, un mensaje para ti
Hoy cerramos una etapa y comenzamos un nuevo capítulo.
Mi intención con cada proyecto es simple: ayudar a las personas a que disfruten y vivan sus vidas al máximo. Que vivan tan enamorados de la vida como lo hago yo.
Para vivir de esa manera, es vital soltar las historias que te limitan… Cuestionar tus certezas, dejar de creer en narrativas que te has contado toda tu vida.
Desafiar tus suposiciones, Descubrir las verdades que no has querido ver, las emociones que has evitado y las posibilidades que tu mente te ha ocultado.
Yo seguiré por acá, ayudándote a simplificar lo complejo y a ver las cosas desde una perspectiva diferente.
El próximo domingo, comenzamos con el nuevo formato.
¡Espero que lo disfrutes!
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