Después de un mes de junio lleno de compromisos, finalmente tuve la oportunidad de responder algunos correos de la comunidad.
Uno de los primeros mensajes con los que me encontré fue el de Elvira, que en respuesta a “Si no empiezas, no fracasas” me escribió lo siguiente:
"Puede la que mudanza haya sido la excusa para postergar la lectura de tu blog durante tres días seguidos, pero me doy cuenta que he estado procrastinando en asuntos importantes como mi despertar y desarrollo mental y espiritual como ser humano.
Nuevamente, muchas gracias Vlad, por tu dedicación y entrega.
Un abrazo, Elvira"
A Elvira le conté sobre una de mis prácticas de productividad favoritas, la regla de los 2 días.
Popularizada por Matt D’Avella en 2019, la regla de los 2 días es una herramienta fantástica para mantener un progreso constante en cualquier hábito o rutina que estés tratando de instaurar. Básicamente consiste en que, sea cual sea la actividad en la que intentas progresar, no te “saltas” más de un día seguido.
La regla de los 2 días es perfecta para los tiempos modernos, en los que estamos expuestos a tanta incertidumbre e imprevistos…
Y lo más interesante es que, de acuerdo a algunos estudios publicados en 2022 y 2023, se comprobó que al momento de construir un hábito o establecer una rutina, saltarse un día no tuvo ningún impacto negativo, sin embargo, los participantes que se saltaron 2 o más días consecutivos, abandonaron en un 72% de los casos.
👇 Recordatorio del día 👇
- No te saltes más de 2 días seguidos.
Las cosas pasan, la vida ocurre y no podemos esperar que los días sean como los imaginamos en nuestra mente. Si quieres desarrollar un nuevo hábito, el perfeccionismo muchas veces termina siendo contraproducente.
La flexibilidad, por otra parte, al igual que en muchas otras áreas de la vida, es una gran aliada. Si ocurre algo inesperado y no puedes realizar la actividad un día, sabes que tienes la flexibilidad para permitirte una pausa, pero siempre comprometiéndote a no prolongarla más de un día.
¡Hasta mañana!