¿Por qué nos cuesta tanto aceptar el cambio? Incluso cuando sabemos que puede traer cosas buenas a nuestra vida.
Ayer escribí sobre la resistencia, y precisamente, si hay algo a lo que nos resistimos, conciente o inconscientemente, es al cambio.
La principal misión de nuestro cerebro es mantenernos vivos y priorizar los comportamientos, patrones y hábitos conocidos. Es por eso que cualquier cambio o cosa nueva le genera estrés, incluso si es 100% necesario e inevitable.
Seguro has escuchado que tu inconsciente es responsable de un 95% de tus pensamientos y acciones. Pues bien, tu cerebro funciona en base a «programas» o «patrones» predecibles para hacer tu vida «más fácil»
Cualquier cosa fuera de esos patrones, sea algo nuevo, o una reacción o comportamiento inesperado, le genera estrés y rechazo.
A pesar de esa resistencia, el cambio es posible y necesario si quieres seguir creciendo a nivel personal, profesional o espiritual.
Formar nuevas conexiones en el cerebro lleva tiempo y requiere paciencia. El cerebro tiende a ignorar lo malo para mantenerse en su zona de confort, así que intentará convencerte de que no necesitas cambiar.
Vencer esa resistencia inicial es la clave para empezar a ver mejoras en tu vida.
Tip del día
- Entiende el cambio como un proceso que tomará tiempo y energía. Comienza dando pequeños pasos y ve avanzando poco a poco para evitar la resistencia inicial de tu cerebro. Mantén la constancia hasta que se consolide el nuevo comportamiento.
Recuerda que el cambio es un catalizador para tu crecimiento personal y transformación. Así que suelta lo que ya no te sirve o ayuda y ábrete a las infinitas posibilidades que trae consigo el cambio.