Todos tenemos compromisos y obligaciones, pero también tenemos la autonomía y capacidad de decidir cómo afrontar las situaciones que se nos presentan. Lamentablemente, muchas veces nos olvidamos de ejercer de nuestro poder y vivimos en una especie de piloto automático que no siempre favorece nuestros intereses.
En el boletín del pasado domingo te compartí algunas herramientas para cuidar tu energía, y hoy, te traigo una reflexión que te ayudará a darle un buen uso a esas herramientas.
Recuerda que tus acciones, decisiones e incluso tus pensamientos tienen el poder de cambiar, para bien o para mal, tu estado de ánimo y niveles de energía.
El objetivo de hoy, es romper con la inercia y elegir conscientemente cómo actuar y pensar para impactar favorablemente tu energía vital.
👇 Tip del día 👇
- Detén el piloto automático...
Cuando no eres consciente ni estás presente al 100%, sueles reaccionar a los estímulos externos. Si alguien hace algo que no te gusta, o algo no ocurre como esperabas, te molestas, decepcionas o entristeces, sometiendo a tu cuerpo al desgaste generado por la reacción bioquímica de esas emociones.
El ejercicio de hoy no es sencillo, y obviamente no podrás controlar cada una de las reacciones. Lo que buscamos es lograr una pequeña victoria, que al menos en una ocasión identifiques el malestar que está surgiendo y te preguntes ¿Esto vale la pena?
Cuando detienes el piloto automático y piensas en el impacto que un pensamiento, decisión o acción tiene en tu ánimo y niveles de energía en general, es mucho más fácil elegir la respuesta a los estímulos externos.
Empieza con uno, y cuando lo logres, celébralo.