Tomar decisiones de manera efectiva (tanto a nivel personal como profesional) , puede reducirse a 2 pasos, simples pero no siempre fáciles.
Primero, es importante expandir nuestra mente, considerar todas las posibilidades, explorar todas las opciones y no limitarnos. Este es el momento de ser curiosos, de aprender un poco de todo y de considerar incluso lo que parece imposible e improbable, sin cerrar ninguna puerta.
El segundo paso requiere valentía, seguridad y convicción para descartar opciones, para elegir y para actuar. Aquí es donde muchos fallan, dejan tantas puertas abiertas por miedo a equivocarse que la cantidad de opciones termina generando confusión y miedo.
Saber dónde enfocar la atención y actuar en correspondencia, es lo que realmente nos ayuda a avanzar y generar un impacto.
👇 Tip del día 👇
-
La próxima vez que te enfrentes a una decisión importante, divide conscientemente el proceso en dos fases con tiempos definidos:
Fase de análisis (por ejemplo, 2 días): Anota todas las opciones que se te ocurran, incluso las que parezcan absurdas y menos probables. Busca activamente más alternativas, pregunta, investiga, explora y mantén tu mente abierta.
Fase de decisión (por ejemplo, 1 día): Revisa todas las opciones y comienza a eliminar todo, excepto la que consideres que es la mejor opción. Al final del día, deberías tener la claridad para tomar la decisión y comenzar a actuar.
Mantén estas fases separadas y respeta sus tiempos. Este ejercicio te ayudará a desarrollar tanto tu creatividad como tu capacidad de acción y decisión, habilidades cruciales para el crecimiento personal y el éxito en cualquier área de tu vida.