El enfoque, el verdadero enfoque, al menos para mí, se origina naturalmente como consecuencia del disfrute…
Y el disfrute (nuevamente, para mí) es un estado mental que podemos experimentar en cualquier tarea o actividad que realizamos, no es algo inherente a lo que hacemos en sí.
Cuando nos liberamos de juicios, resistencias y distracciones, y nos sumergimos completamente en lo que estamos haciendo (y únicamente en eso), descubrimos que el enfoque y el disfrute, en esencia, están directamente conectados.
Cuando dejas de juzgar, cuando dejas de comparar, cuando dejas de resistir y cuando dejas de distraerte haciendo varias cosas a la vez, es cuando realmente puedes disfrutar lo que estás haciendo.