El cambio es tan incómodo como inevitable, sin embargo, la forma en que las personas reaccionan ante él, puede variar drásticamente dependiendo de su perspectiva.
Hace un par de semanas escribí sobre las “2 caras del miedo”, Respecto al cambio no diría que hay caras, sino 2 bandos, y curiosamente, aún siendo antagónicos ambos pueden convertirse en obstáculos para el progreso y crecimiento.
En un lado se encuentran los que temen verse afectados por el cambio. Este bando tiende a alzar la voz, mostrar su desacuerdo y generar resistencia de inmediato. Su miedo a lo desconocido los impulsa a oponerse, incluso si los beneficios potenciales superan los posibles riesgos.
Por otra parte tenemos a los que creen que pueden beneficiarse por el cambio, pero deciden quedarse callados porque desconfían que en realidad ocurra. Como resultado, no expresan su apoyo o entusiasmo, ni ayudan a que el cambio avance.
Ambos grupos, por diversas razones, y aún pudiendo beneficiarse, ponen trabas y generan resistencia, lo que eventualmente puede desalentar a los agentes de cambio que son los que más se esfuerzan por mejorar las cosas.
👇 3 tips 👇
- Si crees que el cambio te afectará: Ábrete a nuevas posibilidades. Sí, el cambio es incómodo, pero también puede ayudarte a crecer, expandir tus horizontes y adquirir nuevas habilidades.
- Si crees que puede beneficiarte: Hazte escuchar, tu voz importa y puedes inspirar a otros a hacer lo mismo para que el cambio se materialice.
- Y si eres un agente de cambio: No te desanimes. Generar un cambio (social, personal o profesional) es, probablemente, una de las tareas más difíciles debido a las complejidades de la mente humana. Escucha los miedos y las preocupaciones de los involucrados e intenta mostrarles los beneficios.
Si conectas a nivel personal y eres capaz de transmitir tu visión convincentemente, lograrás superar la resistencia.
¡Hasta mañana!