David, un lector de 83 años de la ciudad de Buenos Aires, me escribió en respuesta a mi publicación «No te limites», preguntando si ese consejo también era válido para él (debido a su edad).
Esta fue mi respuesta:
Hola David, mi abuela cumplió 94 hace unos meses.
Mientras haya un mañana, un nuevo día, tienes la oportunidad de crear, disfrutar , aprender, crecer y lo más importante, vivir. Escribí que no te limites, pero además, tampoco dejes que un número (tu edad) lo haga. Aún hay mucho que puedes hacer.
Te envío un fuerte abrazo 🙌
Si leíste la tercera edición de mi boletín (6H #3) , seguramente recuerdes que escribí sobre mi abuela Esther, de 94 años.
Esther tiene 2 protesis de cadera, la primera se la colocaron después de una caída en 2014, y la segunda, en 2022.
Con 2 implantes de cadera y 94 años, Esther tiene una movilidad reducida, pero eso no le impide vivir su vida. Ir a restaurantes de vez en cuando, salir a caminar alrededor de casa e incluso viajar (hace un par de semanas, tomó un vuelo a Lanzarote, donde nos encontramos con el resto de la familia)
A pesar de todo, la edad, las caídas, etc. sigue en pie, obviamente no con la misma energía de su juventud, nisiquiera con la misma que cuando tenía la edad de David (83) pero sigue.
Como dijo Confucio: «Nuestra mayor gloria no está en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos«
👇 Recordatorio del día 👇
Hoy quiero cerrar con otra frase de Confucio, el tercer nombre propio que da título a esta publicación:
- "No importa qué tan lento vayas, siempre y cuando no te detengas."
Los años pasan para todos, y a medida que la edad avanza, la energía vital comienza a disminuir, pero si, mientras estás en este plano, tienes la determinación de seguir adelante, tendrás tiempo y fuerza para seguir creando, aprendiendo, disfrutando, y sobre todo, viviendo.
¡Un abrazo, David!