Cuando el pasado te atormente,
vuelve.
Vuelve y entiende que,
en ese entonces,
eras otra persona.
Con menos experiencia,
con menos recursos,
con menos conciencia.
Es injusto comparar a esa persona
con quien eres ahora.
El pasado no necesita juicio,
necesita aceptación.
El pasado no necesita crítica,
necesita comprensión.
Si el pasado te atormenta,
vuelve,
simplemente vuelve.