No es tener una vida “perfecta”,
es tener una vida equilibrada.
No es que todo salga como quieres,
es que nada te desequilibre.
La paz no se encuentra
en circunstancias ideales.
No depende de lo que ocurre,
sino de cómo reaccionas.
La paz se cultiva
en momentos difíciles.
No es ausencia de problemas,
es presencia de sabiduría y racionalidad.
Vivir en paz no es un destino, es un camino.
Un camino muy gratificante.
No es algo que alcanzas,
es algo que practicas.
No es algo que encuentras,
es algo que generas.