Hay una voz dentro de ti que sabe el camino,
que conoce tu verdad, que entiende tu propósito.
No hace falta que otros validen tu visión,
entiendan tu camino o comprendan tu destino.
Tu intuición es tu brújula,
tu corazón es tu guía,
y tu verdad es única.
No todos entenderán la expresión de tu alma,
la dirección de tus pasos,
el porqué de tus elecciones,
la magia de tu visión.
Y está bien que así sea.
No viniste a este mundo explicarte,
viniste a expresarte.
No viniste a ser entendido,
viniste a ser auténtico.