Todo pasa. La felicidad que hoy te desborda, el dolor que hoy te ahoga, el fracaso que hoy te pesa, el éxito que hoy te enorgullece.
Todo pasa.
Todo es temporal, como la lluvia de primavera, como la nieve de invierno, como el suspiro que escapa de unos labios enamorados.
¿Por qué aferrarse? ¿Por qué compararte otros? ¿Por qué guardar rencores que solo te hacen daño?
He visto el amanecer después de noches interminables. He sentido la calma después de tormentas devastadoras. He experimentado la alegría después de creer que nunca volvería.
He sufrido profundamente, pero hoy sonrío, sin importar lo que ocurra…
Porque finalmente entendí, y acepté, que todo pasa.
Ni el dolor es eterno, ni la felicidad permanente.
Si aceptas esta verdad, serás libre.
Libre para perdonar, libre para soltar, libre para ser amable contigo y con los demás.
Entiendo que hoy duela, entiendo que te sientas mal, entiendo que no sepas qué hacer, pero respira, mañana será diferente.
Y si hoy estás feliz, si todo va bien, si la vida te sonríe, disfrútalo.
Porque mañana será diferente.
👇 Recordatorio del día 👇
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Cuando algo te perturbe, repite: "Esto también pasará". Y cuando algo te haga feliz, disfrútalo al máximo sin miedo a perderlo, porque sabes que todo pasa, y eso lo hace aún más valioso.