Todo fluye,
como agua entre tus dedos.
Las alegrías, las penas,
las historias, los momentos.
Así, como pasa el viento,
también lo hacen los años,
y la vida misma.
Todo fluye,
nada permanece
excepto el cambio mismo.
No generes resistencia.
Disfruta y valora los días buenos
y recuerda, cuando no lo sean tanto,
que nada dura para siempre…
Todo fluye.
¡Feliz año nuevo!