Absolutamente todo.
Lo bueno.
Lo malo.
Lo extraordinario.
Especialmente lo extraordinario.
Todo es temporal.
Nuestro tiempo es limitado.
Y muchas experiencias
solo se viven una vez.
Acéptalas todas.
Incluso las que duelen.
Porque también pasarán.
Ese momento
no volverá.
Esa persona
no estará siempre.
Esa oportunidad
no esperará.
Al final,
lo que más lamentarás será
lo que no hiciste,
lo que no dijiste.
lo que no perseguiste
cuando aún podías alcanzarlo.
El tiempo
no se detiene.
Y lo que tienes hoy,
mañana puede no estar.
Así que vive.
Ahora.
No después.
No cuando tengas tiempo.
No cuando sea el momento perfecto.
Ahora.
Porque ahora
es lo único que tienes.
Pero es temporal.
Como todo lo demás.