TODO es temporal.
NADA es permanente.
Ni lo bueno.
Ni lo malo.
La vida cambia.
Y tú también.
Cuando las cosas están bien,
no creas que siempre lo estarán.
Cuando las cosas están mal,
no creas que nunca mejorarán.
Todo es temporal.
Nada es permanente.
Lo bueno no dura para siempre…
Y lo malo tampoco.
Todo cambia.
No veas el futuro
a través del filtro del pasado…
Porque ese pasado
se convertirá en tu futuro.
Porque nunca verás lo que está frente a ti
mientras sigas mirando hacia atrás.