Te invito a aceptar,
lo que es, lo que fue
y lo que pudo ser.
Te invito a no conformarte,
a cambiar lo que no te gusta,
a reconocer tu valor
y a no aceptar migajas.
Te invito a ser valiente,
a superar tus miedos,
a salir de tu zona de confort
y descubrir de lo que eres capaz.
Te invito a persistir,
a levantarte después de cada caída,
y a volver a empezar
cuando creas que es el final.
Te invito a disfrutar, a divertirte,
a explorar, a disfrutar, a calebrar.
Te invito a aprender, a arriesgarte,
a caer y levantarte, a llorar y reir.
Te invito a amar con todas tus fuerzas…
En fin,
te invito a vivir,
a vivir de verdad.