Sentir es más importante

Nos enseñan a calcular antes de sentir,

a medir cada palabra, cada gesto,

como si el amor fuera un tablero de ajedrez

y sentir, una estrategia.

 

 

Nos enseñan a anticipar lo peor, a desconfiar de todo,

a protegernos de miedos infundados,

a ignorar nuestra intuición,

y a temer lo que no podemos controlar.

 

 

Nos enseñan a “usar la mente”,

pero se olvidan del cuerpo que siente,

del corazón que sabe, y el alma que vibra.

 

 

Pensar es bueno, pero sentir es más importante.

Si te gustó lo que leiste por favor compártelo con alguien a quien también pueda ayudar.

Descubre tu verdadero potencial.

Recibe en tu correo, ideas, herramientas, estrategias, técnicas y prácticas probadas y simplificadas para aplicarlas en tu proceso de crecimiento personal.

Tus datos están protegidos y nunca te enviaré spam.

Publicaciones anteriores