Sabes lo que otros piensan de ti.
Sabes lo que la sociedad espera de ti.
Sabes lo que se supone que debes ser o hacer.
Pero, ¿sabes quién eres?
Mientras no lo sepas, otros decidirán por ti.
Mientras no tengas identidad propia, vivirás la de otros.
Mientras no te conozcas, serás un extraño para ti mismo.
Saber quién eres es una obligación.
Porque si no sabes quién eres,
cualquiera puede decirte quién debes ser…
Y tú les creerás.