Saber mucho no te hace sabio.
Puedes conocer los datos,
puedes entender la información,
puedes tener todo el conocimiento…
Y aún así, seguir tomando malas decisiones.
Porque saber no es lo mismo que entender.
Porque leer sobre algo no es lo mismo que vivirlo.
Porque acumular información no es lo mismo que tener sabiduría.
La sabiduría no viene de los datos.
Viene de equivocarte una y otra vez hasta aprender la lección.
Viene de entender las consecuencias de tus decisiones.
Puedes leer sobre el fuego toda tu vida,
pero hasta que no te quemes,
no lo entenderás realmente.
No confundas información con sabiduría.
Una la encuentras en todas partes.
La otra, solo la descubres a través de la experiencia.
La sabiduría cuesta.
Por eso tan pocos la tienen.