Si para ti, la riqueza es algo externo,
sin importar lo que obtengas,
seguirás sintiéndote vacío.
Nada de lo que acumules
externamente te llenará internamente.
La plenitud no se vende
y la paz mental no se compra.
Puedes tenerlo todo y sentirte vacío,
o puedes sentirte pleno, aún teniendo poco (o nada)
No midas tu riqueza por lo que tienes,
mídela por cómo te sientes.