Todos crecimos escuchando historias; De nuestros padres, abuelos, vecinos, profesores, amigos, etc. Pero a medida que avanzan los años y nuestra conciencia se desarrolla, centramos nuestra atención en las historias que nos contamos a nosotros mismos.
Ese diálogo interno, que, de pequeños comienza siendo mágico e imaginativo, con el pasar de los años se vuelve más y más negativo.
Las historias (y las palabras) tienen mucho poder, pueden debilitarte o fortalecerte, es por eso que, es muy importante ser cuidadosos con las historias que te cuentas , especialmente si estás atravesando un momento desafiante, porque ese diálogo interno marca toda la diferencia.
👇 Recordatorio del día 👇
- La forma en que te hablas tiene un impacto tremendo en la forma en que afrontas los desafíos
Es fundamental ser consciente de tus pensamientos y de las palabras que te dices. Puedes elegir contarte una historia de esperanza y resiliencia o hundirte en relatos de negatividad y desesperanza. La elección es tuya.
Presta atención a las historias que te estás contando y piensa cómo puedes cambiar tu diálogo interno para que sea más compasivo, alentador y positivo. Las historias que te cuentas tienen el poder de moldear tu realidad.