Nunca es tarde para ser,
no hay límite de tiempo,
no hay reglas que seguir.
Nunca es tarde para cambiar,
para aprender, para explorar,
para sentir, para sonreír
y para disfrutar.
Nunca es tarde para ver cosas
que te dejen sin aliento.
Para sentir emociones,
que nunca habías sentido antes.
Para conocer gente,
que cambie tu forma de ver el mundo.
Nunca es tarde para vivir tu vida,
para perdonarte,
para salir de tu zona de confort,
para tomar riesgos…
Y si por alguna razón caes,
fallas o te sientes derrotado,
quiero que sepas que
nunca es tarde para empezar de nuevo.
La elección es tuya.