Hay gente que huye
de lo que siente.
Ignora la tristeza.
Esconde el miedo.
Silencia el malestar.
Pero las emociones no desaparecen
cuando las ignoras.
Se quedan ahí.
Esperando.
Creciendo.
Hasta que ya no puedes
ignorarlas más.
Las emociones son mensajeras.
Vienen a decirte algo importante.
Y cuando finalmente las escuchas…
Pierden su poder sobre ti.
No desaparecen,
pero las entiendes.
Y lo que entiendes
deja de controlarte.