Llegarás, no lo dudes.
A ese lugar que anhelas,
a esa versión de ti que imaginas,
a esa vida que has soñado.
Pero mientras avanzas,
mientras esperas,
mientras buscas,
mientras luchas, recuerda:
este punto en el que estás,
también es parte del camino,
también es parte del proceso,
también es parte de tu historia.
¿Y si la espera no fuera un obstáculo
sino el espacio donde más creces?
¿Y si los desvíos no fueran errores
sino los caminos que más te enseñan?
¿Y si lo que hoy parece retraso
mañana revela su propósito?
¿Y si lo que hoy sientes como una derrota
mañana lo entiendes como una victoria?
No desesperes cuando el camino se alargue.
No te frustres cuando el ritmo se ralentice.
No te impacientes cuando la meta se distancie.
Llegarás,
pero mientras tanto,
disfruta la magia del camino.