La vida te sorprenderá.
Siempre lo hace.
Puedes estar viviendo
el mejor año de tu vida
y de repente, todo cambia.
O puedes estar atravesando
el peor momento, y de la nada,
algo te da razones para seguir.
Así funciona.
No puedes controlar
lo que viene.
Solo puedes decidir
cómo lo recibes.
Si la vida es difícil, recuerda:
en cualquier momento
puede cambiar.
Y si todo va bien,
no lo des por sentado.
Aprecia el momento.
Disfruta lo que tienes.
Haz que cada momento cuente.
Porque no sabes
cuánto durará.
Vive cada día con apertura.
Sin aferrarte
a lo que fue.
Sin obsesionarte
con lo que será.
Mantente presente.
Aquí.
Ahora…
Y deja que la vida te sorprenda.