Recuerda el niño que fuiste,
su energía, su luz, su alegría.
Recuerda su asombro,
su curiosidad, las preguntas,
las ganas de explorar y descubrir.
Recuerda la vitalidad
que te impulsaba en tu infancia,
antes de las máscaras
y los roles que te impusieron.
Recuerda la pureza
y la honestidad,
el ímpetu vencedor.
Recuerda esa libertad,
que te permitía superar los obstáculos,
y la valentía que te ayudaba
a trascender los límites,
que te te imponían tus miedos.
Recuerda la autenticidad,
las ganas de soñar, de crear.
Recuerda quién eres,
y redescubre esa energía
que aún está en ti.
Reconéctate con tu esencia más pura,
libérate de limitaciones autoimpuestas,
y atrévete a mirar más allá de lo que ven tus ojos,
Como lo hacía ese niño.
👇 Tip del día 👇
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Conecta con tu niño interior
Reflexiona sobre tu infancia y recuerda las cosas que te apasionaban y te hacían sentir vivo.
¿Qué disfrutabas hacer?
¿Qué te hacía feliz?
¿Qué soñabas?
Intenta recuperar esa sensación y aplícala a tu vida actual.
¡Feliz navidad!