Todos tenemos un límite,
nuestros innegociables.
Líneas que no se cruzan,
principios que no se venden,
valores que no se negocian,
estándares que no se sacrifican.
Estos innegociable son un reflejo,
de nuestra integridad,
de quién somos,
de qué defendemos,
de lo que creemos,
y lo que valoramos.
Son la brújula que marca el camino,
y nos guía en momentos de duda.
El ancla que nos mantiene firmes,
en medio de la tormenta.
Y son también una garantía,
de que sin importar,
el entorno o las circunstancias,
permaneceremos fieles a nosotros mismos.
👇 Tip del día 👇
- Identifica tus "innegociables".
Esta es una práctica muy valiosa, pero requiere dedicación y compromiso, así que
realízala cuando tengas suficiente tiempo para sentarte a reflexionar.
Escríbelos y colócalos en un lugar visible, donde puedas revisarlos diariamente.
Cada vez que te enfrentes a una decisión difícil o que debas tomar una decisión, pregúntate:
«¿Esta decisión está alineada con mis innegociables?»