No importa cuánto sepas,
cuánto aprendas,
cuánto planees,
cuánto te prepares,
cuánto anticipes…
La vida siempre tendrá una sorpresa para ti,
un giro inesperado,
un desafío sin precedentes.
No quiere decir que tus planes sean malos,
ni que tu preparación sea insuficiente…
La vida simplemente fluye,
cambia, evoluciona
y te invita a hacer lo mismo.
No existe el control o la certeza total,
aprende a navegar en lo desconocido,
aprende a vivir con la incertidumbre
y aprende a florecer en terrenos inexplorados.
No es el más fuerte quien prospera,
ni el más inteligente.
Es quien mejor se adapta al cambio.