En respuesta a “Espejismos” , Anabel me envió el siguiente mensaje:
“Me sentí reflejada en tu mensaje porque muchas veces intento controlarlo todo, no puedo evitarlo. ¿Podrías hablar más sobre la impermanencia? Creo que esa es la causa de mis pesares“
Acá va mi respuesta, Anabel:
No es la impermanencia lo que nos hace sufrir,
Sino nuestras ideas sobre la permanencia.
Las expectativas, el apego.
Querer retener lo que se tiene que ir,
lo que tiene que acabar.
Negarse a entender que todo fluye.
Los pensamientos que atan,
y los que limitan.
La ilusión de lo estable y seguro.
La vida es impermanente,
siempre está en movimiento,
todo cambia,
nada dura para siempre.
👇 Recordatorio del día 👇
Todo cambia
Desde las estaciones del año hasta tu propia identidad. La impermanencia es una parte natural de la vida y no hay nada que puedas hacer para detenerla o evitarla.
En lugar de resistirte, acepta el cambio y encuentra la oportunidades que te ofrece.