Hay tiempo para cambiar de rumbo,
si el actual no te hace feliz.
Hay tiempo para aprender algo nuevo,
aunque otros te digan que no vale la pena.
Hay tiempo para encontrar el amor,
el verdadero, el que no pide nada a cambio.
Hay tiempo para sanar esas heridas
que aún duelen en silencio.
Hay tiempo para dejar de complacer a otros
y empezar a priorizar tu felicidad.
Hay tiempo para todo lo que realmente importa.