Una de las lecciones más importantes que he aprendido sobre la fortaleza mental:
Si pierdes el enfoque, si no estás presente, las cosas empiezan a ir mal.
Los imprevistos son inevitables, la vida siempre encontrará la forma de sorprenderte y sacarte de tu zona de confort.
Cuando eso ocurra, procésalo, acéptalo y vuelve a tu centro.
Por eso la fortaleza mental es tan importante, porque caer es inevitable,
lo que realmente hace la diferencia es qué tan rápido te levantas.