Cada día que pasa
es un día menos.
No vivas como si fueras inmortal.
No guardes tus sueños para «algún día».
No esperes el «momento perfecto»…
Porque el tiempo pasa.
No espera a que estés listo.
Simplemente pasa.
Y de pronto te das cuenta
de que «algún día»
nunca llegó.
De pronto entiendes
que el momento perfecto
era cualquier momento
que dejaste pasar.
El tiempo pasa.
¡Úsalo bien!