¿Cómo sería una moneda de una sola cara? Ojo, no es una pregunta capciosa; no me refiero a que tenga lo mismo en ambas caras, sino que tenga un solo lado. Suena raro, ¿verdad?
Como verás, es una contradicción porque la naturaleza de la moneda se fundamenta en su dualidad, sus dos caras.
Debido a que vivimos en un mundo dual, todo aquello que conoces, te rodea e incluso imaginas, también posee una dualidad inherente. Así como la moneda no puede existir con una sola cara, nuestras vidas tampoco pueden escapar de los opuestos que dan forma a nuestra existencia.
Todo tiene 2 caras, extremos o polos.
La dualidad es como el yin y el yang, dos fuerzas complementarias e interdependientes que se entrelazan para crear un equilibrio en nuestra realidad. Sin contrastes, sin matices, nuestra experiencia vital estaría incompleta, ya que es a través de las diferencias que aprendemos a valorar lo que tenemos y a crecer a partir de lo que nos falta.
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- Detrás de cada experiencia, hay otro lado por descubrir
Es común leer o escuchar que «el fracaso no es una opción», pero, así como una moneda no puede tener una sola cara, el fracaso tampoco. Quienes afirman que el fracaso no es una opción están afirmando que para ellos, el éxito tampoco lo es.
Acepta la dualidad y ábrete a nuevas perspectivas. Evita adoptar mentalidades limitadas que, como escribí hace unos días, generan unas expectativas tan altas que seguramente terminarán causándote frustración, decepción y dolor.
Recuerda siempre: en cada situación, por más adversa que parezca, hay otro lado esperando ser descubierto.