Dejar ir es un acto de liberación profunda. Es soltar las cadenas que nos atan a las experiencias del pasado, (ya sean de alegría o dolor).
Es reconocer que todo lo que vivimos, tanto lo «bueno» como lo «malo», es transitorio y efímero.
Al soltar, permitimos que nuestra mente y corazón regresen a un estado de serenidad y calma.
La paz que se siente al dejar ir nos permite conectar con lo que realmente somos, más allá de los pensamientos y las emociones que nos definen en momentos determinados.
Es un regreso a nuestra esencia, a nuestro origen, donde todo surge, y donde todo se disuelve.
👇 Tip del día 👇
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Deja ir lo que ya no te sirve y ábrete a lo nuevo
Crea un ritual propio que te permita dejar ir todo aquello que ya no te sirve.
Puedes escribir lo que quieres soltar, y luego puedes quemar ese papel, romperlo, arrugarlo, cualquier cosa que simbolice liberación y te permita drenar las emociones retenidas.
A medida que realices esta práctica, ayudarás a tu cuerpo y tu mente a liberarse de cargas innecesarias.