Date permiso para descansar,
para no ser quien todos esperan,
para no cumplir con la lista interminable
de cosas que crees que deberías hacer.
Date permiso para sentir,
para experimentar eso que duele,
para sentir la incomodidad sin pretender que no existe.
Date permiso para ser imperfecto,
para fallar, para equivocarte,
para no tener todas las respuestas,
para no saber qué pasará mañana.
Date permiso para cuidarte,
como cuidarías a alguien que amas,
con paciencia, con ternura,
con infinita compasión.
Date permiso para recordar
que este día difícil es solo eso:
un día, un momento,
una página más en tu larga historia.