Hace unos días le decía a Alba que es fácil ser feliz cuando todo va bien,
cuando la vida sonríe, cuando el camino es llano.
Es fácil ser «bueno» y hablar de valores desde la comodidad,
desde la abundancia, desde la tranquilidad, desde la seguridad.
Cualquiera puede ser generoso cuando tiene de sobra.
Cualquiera puede ser paciente cuando nada lo apremia.
Cualquiera puede ser valiente cuando no hay nada que temer.
Pero, ¿Qué pasa cuando todo se derrumba?
¿Cuando uno pierde lo que más amas?
¿Cuando el miedo se apodera de uno?
¿Cuando todo parece estar en contra?
La turbulencia y el caos revelan la verdadera esencia de las personas.
La oscuridad deja de manifiesto su verdadera luz.
Y la adversidad mide su compostura.
👇 Tip del día 👇
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Si quieres conocer verdaderamente a alguien, fíjate cómo se comporta en momentos de adversidad.