Te buscas…
Te buscas en libros,
te buscas en cursos,
te buscas en retiros.
Buscas y buscas…
Pero nunca encuentras.
Porque buscas afuera
lo que solo tú puedes responder:
¿Quién soy?
¿Qué quiero?
¿Hacia dónde voy?
Buscas y buscas,
pero lo más irónico es que ya lo sabes.
Y siempre lo has sabido.
Esa voz que ignoras
cuando tomas decisiones «sensatas».
Esa sensación que reprimes
cuando eliges lo «correcto».
Ese impulso que silencias
cuando otros opinan.
Buscas y buscas…
Pero tal vez no necesitas encontrarte.
Tal vez,
solo necesitas dejar de esconderte.