Crear es una aventurarse,
ir donde nadie ha estado,
hacer lo que nadie ha hecho,
intentar lo que nadie ha intentado.
Imaginar lo que nadie ha imaginado.
Crear es como enfrentarse a un abismo,
con los ojos vendados, pero con la confianza intacta.
La amenaza es real, el peligro genuino.
La incertidumbre paraliza, el miedo agobia,
pero…
La convicción te refuerza, la valentía te anima,
y la fe, bueno, la fe es …. que vas por buen camino,
aunque nadie lo crea, aunque lo entienda, aunque nadie lo vea….
Los creadores saben que la creación más valiosa,
es aquella que se materializa a pesar de la posibilidad del fracaso,
a pesar de tener todo en contra, a pesar de parecer “una locura”.
Porque al final del día, hay que estar “loco” para crear.
Hay que estar “loco”
para ver lo que otros aún no pueden ver,
para ir a donde nadie se ha atrevido,
y para convertir un sueño en realidad,
que tal vez otros hayan tenido,
sin la fe necesaria para crearlo.
Crear es aventurarse a tomar a riesgos,
pero, sobre todo, a vivir,
a vivir, de verdad.