La última semana de mayo fue también mi última semana de calma en lo que resta del año.
El boletín de esta semana lo acabo de terminar en el avión, justo antes de despegar, ya que hoy comienzo un pequeño maratón de vuelos.
¡Comencemos!
«La creatividad, se expresa en muchos planos diferentes, pero es algo intrínseco en el ser humano. Desde el origen de los tiempos, está con nosotros y nos ha ayudado a evolucionar.» – Igor Cortadellas
Varios de los highlights de esta semana tienen una relación directa con la creatividad, así que esta cita de Igor es el colofón perfecto para abrir la edición de esta semana.
H1: Encuentros y comunidad
H2: Aprendiendo de neurociencia
Ana Ibáñez es una referente en neurociencia, que ya he mencionado varias veces en este espacio.
El pasado miércoles tuve la oportunidad de ver su participación en el canal de Pepe García (Estoicismo en español) y decidí compartir el video aquí porque me pareció muy valioso.
Cuando comparto podcasts o entrevistas largas, normalmente destaco la sección que más me impactó. En esta ocasión, no pude elegir un momento específico 😅
Así que, si tienes tiempo, te invito a ver la entrevista completa.
H3: Cuando la ciencia se convierte en arte
Tal vez es una inquietud personal, tal vez tú pienses igual…
Pero una de las cosas que más interés me genera es la identificación de patrones.
Es curioso ver los mismos patrones repitiéndose a diferentes escalas, desde la inmensidad del universo a la pequeñez de una célula.
Existen muchas cosas que, aunque no guardan una relación directa o evidente entre sí, parecen haber sido creadas siguiendo el mismo diseño.
Esta pequeña reflexión está relacionada con un artículo que leí esta semana .
Un equipo de astrofísicos simuló la turbulencia magnética de la Vía Láctea con el ordenador más potente de Alemania para crear un modelo que abarca 30 años luz, pero puede ver estructuras 5.000 veces más pequeñas.
Dejando un lado la explicación técnica, lo verdaderamente fascinante no son los datos, sino las imágenes que generó.
Las simulaciones crearon patrones que parecen arte abstracto: densidades fractales, líneas magnéticas ondulantes, estructuras que se mueven como pinceladas cósmicas.
De acuerdo a James Beattie, el líder del estudio: «Esta es la primera vez que podemos estudiar estos fenómenos con este nivel de precisión».
Como dije anteriormente, más allá de la investigación (y toda la parte científica) lo que más llama la atención de este estudio es que, el universo pareciera comportarse, literalmente, como un artista.
La conexión del aeropuerto no es muy buena y no puedo cargar las fotos, pero en este artículo puedes verlas >>>
https://phys.org/news/2025-05-astrophysicists-explore-galaxy-magnetic-turbulence.html
H4: El motor del progreso
A comienzos de semana leí un interesante artículo fascinante sobre uno de los mayores misterios de la mente humana: cómo funciona nuestra imaginación.
Los neurólogos han comenzado a descifrar los entresijos de la capacidad que, literalmente, nos permitió evolucionar como especie.
La imaginación reside principalmente en la corteza prefrontal, una región que en los humanos ocupa aproximadamente el 30% del cerebro.
Pero aquí viene lo interesante: la imaginación funciona como una cápsula mental.
El Dr. Julio Martínez-Trujillo, de la Universidad de Ontario, lo explica así:
«Nuestra memoria a corto plazo permite mantener los procesos abstractos activos, creando una especie de búfer que integra informaciones diversas mientras filtra la información sensorial exterior».
Es como si nuestro cerebro tuviera la capacidad de desconectarse del mundo exterior para crear mundos internos.
Los científicos han identificado tres grupos de neuronas que se activan durante la imaginación:
- Grupo 1: Se activa cuando tienes una imagen real ante ti
- Grupo 2: Se activa cuando la imagen desaparece pero la retienes en tu memoria
- Grupo 3: Permanece activo en ambos casos
Esta segregación neuronal es crucial para distinguir entre realidad e imaginación. Cuando este sistema falla, pueden ocurrir alucinaciones, como en la esquizofrenia.
La red neuronal por defecto también juega un papel fundamental. Esta red mantiene nuestro cerebro activo incluso en reposo, trabajando constantemente con la red de control frontoparietal para generar escenarios futuros relacionados con nuestros planes y objetivos.
De acuerdo a otro estudio de la UCLA (Universidad de California):
Los estudiantes que imaginan los pasos concretos para alcanzar sus objetivos eran más eficaces que quienes solo fantasean con los resultados finales.
La imaginación es mucho más que soñar despierto. Es la herramienta que nos permite planificar, crear y transformar la realidad.
Como dice Joaquín Fuster, pionero en este campo:
«La imaginación es la capacidad mental de suscitar interiormente una experiencia novedosa a partir de la memoria. No hay nada totalmente nuevo bajo el sol. Imaginación y creatividad son memoria del futuro que se sustenta en el pasado».
Lo más fascinante de todo esto, si filosofamos un poco al respecto, es que la imaginación fue el factor diferencial que permitió a los humanos sobrevivir y evolucionar hasta lo que somos hoy en día.
Sin ella, la mayor fábrica de ideas y motor del progreso, el mundo que hoy conocemos no existiría.
H5: ¿Por qué es tan especial nuestro cerebro?
Esta semana también pude disfrutar la participación del Dr. Mario de la Piedra Walter en la versión mexicana del podcast de BBVA (Aprendemos juntos),
De la Piedra Walter es neurólogo, divulgador científico y autor de un libro muy interesante, titulado «Mentes geniales: Cómo funciona el cerebro de los artistas«
En esta presentación, Mario combina neurociencia con reflexiones profundas sobre el arte, la creatividad y lo que nos define como seres humanos.
En este fragmento que marco, responde y explica, desde su perspectiva, qué hace tan especial al cerebro humano.
Si tienes tiempo, como siempre, te recomiendo ver la charla completa.
H6: Cuando el cerebro completa la obra
El último highlight de esta semana es un estudio que leí sobre cómo nuestro cerebro procesa el arte abstracto.
Investigadores de la Universidad de Pensilvania analizaron el cerebro de 59 personas mientras observaban pinturas abstractas y realistas, y encontraron algo interesante.
Todos vemos lo mismo al principio: la corteza visual procesa las imágenes de forma similar en todos. Pero al llegar la información a áreas superiores del cerebro, cada persona interpreta diferente.
Descubrieron que las reacciones al arte abstracto son mucho más personales y únicas.
“Las personas aportan más asociaciones personales al arte abstracto que al figurativo”, afirman los investigadores.
En otras palabras, el espectador (o su cerebro) completa la obra.
Al mirar arte abstracto, se activa nuestra red neuronal por defecto, la misma que usamos para imaginar, recordar y reflexionar sobre nosotros mismos.
Nuestros recuerdos, emociones y experiencias personales dan significado a lo que vemos.
El estudio también mostró que observar arte beneficia al cerebro: reduce el cortisol (la hormona del estrés), mejora el aprendizaje y facilita la retención de información.
Como dice uno de los investigadores: “La memoria no es solo pasado; también es presente y futuro”.
Nuestros recuerdos no son archivos estáticos, sino herramientas activas que influyen en cómo procesamos nuevas experiencias.
El arte abstracto nos convierte en co-creadores. No hay una interpretación “correcta”: cada mente aporta su propia historia para completar el significado.
Es curioso: en el tercer highlight mencioné que el cosmos crea patrones abstractos complejos a través de turbulencias magnéticas. Y nuestro cerebro está hecho para encontrar sentido en ese tipo de estructuras visuales.
¿Será casualidad que tanto el universo como nuestra mente trabajen creando y completando patrones abstractos?
No lo creo.
En cualquier caso…
¡Qué curiosa, hermosa y perfecta es nuestra existencia y este universo al que pertenecemos!
Te espero el próximo domingo con 6 nuevos highlights.
¿Feedback? Me encantaría leerte. Recuerda que puedes ponerte en contacto conmigo en cualquier momento a través de vladimir@younity.one