(3² #12) > Felicidad

¿Puedes «controlar» tu felicidad?

 

No tienes control total.

Pero tienes suficiente.

 

La felicidad no es un estado permanente.

 

No es algo que alcanzas

y conservas para siempre.

 

No es la ausencia de problemas.

Ni la eliminación del dolor.

 

Es algo mucho más simple.

 

Es la capacidad de estar bien

incluso cuando las cosas no lo están.

 

No puedes controlar lo que te pasa.

Pero puedes controlar cómo respondes.

 

La gente busca la felicidad afuera…

 

En lo que no tienen.

En lo que les falta.

En lo que creen que necesitan.

 

Pero la felicidad no está en tener más.

 

Está en querer menos.

Está en agradecer lo que ya tienes.

 

Porque aunque la gratitud

no cambia tu realidad…

 

Cambia cómo la ves.

 

Y cuando ves la realidad

con nuevos ojos,

todo cambia.

 

Por eso hoy escribo sobre la felicidad.

 

Para recordarte que,

sin importar lo que pase…

 

Tienes el poder de estar bien,

incluso cuando no lo estés.

#1 Sobre la felicidad, el ego y la presencia: 

 

La felicidad suele reconocerse

en retrospectiva, en el recuerdo,

en la reflexión.

 

¿Por qué?

 

Porque cuando eres

verdaderamente feliz,

no estás pensando en ti.

 

No estás analizando.

No estás midiendo.

No estás preguntándote si eres feliz.

 

Simplemente estás presente.

Cuando eres realmente feliz,

olvidas quién eres.

 

Pierdes la noción del «yo».

Estás tan presente

que tu ego desaparece.

 

Es paradójico…

 

Para ser feliz,

tienes que dejar de intentar serlo.

 

Porque la felicidad

no es algo que persigues.

 

Es algo que experimentas

cuando dejas de perseguir.

 

#2 Sobre la felicidad, la inteligencia y las relaciones

 

La felicidad, para los estoicos,

se cultiva sobre dos pilares:

 

La inteligencia

y las relaciones.

 

Ser inteligente

es ser capaz de vivir

razonablemente…

 

De usar tu mente

para resolver los problemas que enfrentas.

 

Porque la vida siempre presenta problemas.

 

Siempre.

 

Y tu felicidad depende

de qué tan bien los resuelvas.

 

Por eso necesitas cultivar tu inteligencia.

 

No para acumular conocimiento,

sino para navegar la vida.

 

Pero la inteligencia sola no basta.

 

Porque eres un ser social

que necesita de otros para prosperar.

 

Una una vida plena,

no es solo resolver tus problemas…

 

Es cooperar.

Es ayudar.

Es conectar.

 

Es vivir socialmente.

 

No sé si la filosofía estoica

esté en lo cierto…

 

No sé si esto te garantice la felicidad

 

Pero…

 

Si cultivas la razón

y cultivas tus relaciones…

 

Estarás mucho más cerca

de vivir una vida plena.

#3 Sobre la felicidad, el placer y la plenitud:

 
 

La felicidad

no debe ser un objetivo.

 

La felicidad es la consecuencia

de una vida bien vivida.

 

Pero,

 

¿Qué es una vida bien vivida?

 

Muchos confunden el placer con la felicidad.

 

Creen que si satisfacen sus deseos,

serán felices.

 

Que si consiguen lo que quieren,

se sentirán realizados.

 

Pero el placer es fugaz…

 

Te da satisfacción momentánea.

Te hace sentir bien por un instante.

 

Pero cuando se va…

 

Vuelves a querer más.

Y más.

Y más.

 

Perseguir el placer

no te lleva a la felicidad.

Te lleva al vacío.

 

Porque el placer sin propósito

te llena, pero no te nutre.

 

La plenitud es diferente.

 

No viene de satisfacer deseos.

 

Viene de construir un carácter.

Una forma de ser.

 

Con cada decisión que tomas.

Con cada acción que realizas.

Con cada día que vives…

 

No persiguiendo el placer…

Sino cultivando la plenitud.

#1 «Carecer de algunas de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.»

En «La conquista de la felicidad» Bertrand Russell deja una reflexión profunda (y contraintuitiva) sobre la felicidad.

 

Una vida sin desafíos no te hace feliz, te aburre. No tenerlo todo no es un obstáculo para la felicidad… es una condición necesaria para ella.

#2 «El hombre es infeliz porque no sabe que es feliz. Eso es todo, nada más.»»

Dostoievski explica de manera clara y sencilla que, la mayoría de las veces, no somos infelices porque nos falte algo, sino porque no reconocemos lo que ya tenemos.

#3 «La felicidad no se logra mediante la búsqueda consciente de la felicidad; generalmente es el subproducto de otras actividades.»

En un par de líneas, Aldous Huxley explica perfectamente que la felicidad no es (ni debe ser) un objetivo en sí misma, sino la consecuencia de una vida dedicada a algo más significativo.

 

Siempre termino la semana con un momento de reflexión, por eso te invito a acompañarme en esta práctica respondiéndote todas, o alguna de las siguientes preguntas:
#1 ¿Estoy buscando la felicidad en lo que no tengo en lugar de valorar lo que ya tengo?
#2 ¿Estoy cultivando mis relaciones o las estoy descuidando?
#3 ¿Estoy persiguiendo placeres fugaces o construyendo plenitud duradera?

Hasta el próximo domingo ❤️

¿Feedback? Me encantaría leer tus comentarios, ideas, recomendaciones o cualquier cosa que quieras compartir conmigo.

 

Siempre puedes contactarme a través de vladimir@younity.one

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